Déjame que sueñe.

Déjame que sueñe…

Si hay algo libre, algo que nadie puede manipular, es nuestra imaginación. Ese sitio en el que montamos nuestra historia, dónde fantaseamos, soñamos dormidos y despiertos. Donde nos marcamos nuestras metas, y dónde ponemos el límite. Ese sitio del que somos dueños…


Nuestros sueños son intocables. Qué nadie nos haga sentir que estamos locos, ni nos hagan creer que no son lo suficientemente importantes.

“Déjame que sueñe” es para aquellos valientes que luchan por sus sueños, porque mientras sigamos soñando seguiremos viviendo.